Final ardiente
Escribo esta columna faltando cuatro hora y media antes de la final. Puedo decir que este es un partido que era de esperarse que llegara a estas instancias, sin duda fueron los dos mejores equipos del certamen y lo merecían.
Mi análisis de los equipos es el siguiente:
Olimpia. Como lo dijo Chelato, este equipo llega en su mejor momento, en lo más alto de la curva ascendente de su rendimiento. Danilo Turcios pasa por un extraordinario momento. Ramón Núñez se complementa muy bien con él en el medio y en el ataque cuenta con la leyenda del fútbol catracho, Wilmer Velásquez. Pero, ¿cuál es realmente el secreto de Olimpia?. Creo que todo ha pasado por la motivación que les ha dado Juan de Dios “Cuate” Castillo y que el mexicano les ha hecho creer que son el mejor equipo de Honduras. El entusiasmo que muestra Olimpia es contagiante y todos los que están en la cancha, lo sienten. Puedo decir que como dijo Valdano, “el fútbol es un estado de ánimo” y creo que la ventaja de los Leones es por el buen momento que pasan.
Marathón. El Monstruo, siempre es peligroso. Más cuando es dirigido por un entrenador como Chelato Uclés, un especialista en cambiar un partido a medio camino. Ésa es una gran ventaja, además, hay que tomar en cuenta que tienen jugadores con varias finales en sus espaldas: Óscar “Pescado” Bonilla, Mauricio Sabillón, Mario Berríos y muchos más. Quizás Marathón no tiene dos jugadores como Turcios y Núñez, pero tienen un equipo con gran corazón y entrega.
Así que no podría un pronóstico, lo único que podría predecir es que será un partido de altos decibeles.