Caiga quien caiga
Estoy decepcionado! Muchas parejas y principalmente damas de la sociedad de San Pedro Sula que tanto hacen alarde de “sabiondas” del buen vestir y glamurosas, dejaron mucho que desear en la gran esperada gala del teatro José Francisco Saybe en ocasión de la premier de gala de “La casa de las chivas”.
La alfombra roja se vio opacada por muchos, en su mayoría ellas, que no acataron la regla de vestuario que exige una premier teatral y mucho menos la petición que el director de la obra José Francisco Saybe pedía a los invitados la cual era muy sencilla: vestir traje largo.
Muchas llegaron enseñando pierna y otras, con atuendos “nada que ver” para este tipo de eventos.Será que no les ajustaron las ganancias de sus empresas en este mes o sus esposos se enojaron por las exhorbitantes sumas que gastan en “vanidades femeninas” que se tuvieron que poner lo primero que encontraron en el armario.
No cabe duda que el glamour, la clase y el buen gusto no se compra, no se alquila, no se gana. Se nace con ello. Muestra fiel de eso fue la socialité Rosemary Canahuati, quien para mi gusto fue la mejor vestida de la gala teatral. Felicidades doña Rosemary, usted siempre dando cátedra a las que quieren pero no pueden o no tienen con qué.
Otras damas que se lucieron en la gran premier por su elegancia fueron Zobeida Saybe, Andrea Segebre, Lilian Barh, Denia Flores-Gómez, María Luisa Fernández, Carolina Samara, Diana Castro, Tricia Matuty, Frances Vallecillo y hasta ahí creo que llega la lista, porque de las demás, mejor ni hablo. Que pesar me da que sea una noche de gala y lleguen al recinto teatral más esplendoroso de la gran metrópoli sampedrana con diseños, que aunque son de diseñador internacional, son más para un cóctel que para una gala.
En eso JAMAS se compararán a las disque socialités de Tegucigalpa, que allá por cualquier evento, andan derrochando glamour con gran alaraca. Como me comentó Giselle Matamala , la diseñadora que vistió a la debutante Daniela Mainardi, “Yo que don Chico no las dejo entrar por mal vestidas y faltas de lógica a la hora de escoger un diseño para una gala”.
Pero ya ni llorar es bueno. Mejor me dedico a seguir elogiando a las que sí me llegaron al precio esta vez como las dos actrices de la obra. Daniela estaba super elegantísima en rojo intenso y a la altura del evento junto a Alba Luz Rogel, impecable de blanco marfil. Del elenco, solo ellas junto a Rubén Alemán y Alonso Pombo me convencieron. Los demás, ni corbata se pusieron, que pena!
Espero que el próximo año, la gran gala del CTS no sea una decepción y que por primera vez en su vida, todas las que “plancharon” recapaciten y vistan como manda la ley y no se la tiren de super estrellas por la alfombra roja, que aquí si que no les queda bien ese papel. AMÉN.